¿Y si no necesitas correr más? ¿Y si el problema no es que no tenemos tiempo, sino que hemos olvidado cómo detenernos?

Hace unos días estaba con unas amigas y surgió una conversación que me hizo pensar muchísimo. Hablábamos de las responsabilidades, de la edad, de los cambios hormonales, del cansancio... de esa sensación de estar agotadas y, al mismo tiempo, sentir que no podemos parar.
Algunas decían que ya no tenían tiempo. Otras, que tampoco tenían muchas ganas de hacer nada. Y mientras las escuchaba, pensé: ¿En qué momento comenzamos a vivir con tanta prisa?
Este tema ha estado muy presente en mi mente desde abril del año pasado, cuando comencé a trabajar en el Journal Conexión Consciente con Mi Chulo Ser. Desde entonces he pensado mucho en las mujeres de nuestra edad. En cómo, muchas veces, somos capaces de ocuparnos de todo y de todos, pero nos cuesta muchísimo ocuparnos de nosotras mismas.
Nuestra mente está en todas partes menos aquí. Pensamos en la edad, en lo que todavía nos falta por hacer, en lo que deberíamos haber hecho, en cuánto tiempo nos queda.
Y esa sensación de que el tiempo se nos escapa nos hace correr todavía más. Queremos hacer más, lograr más, cambiar más, vivir más. Queremos llevarnos el mundo por delante porque sentimos que, si nos detenemos, quizás vamos a perder algo.
Pero... ¿Y si detenerte fuera precisamente lo que necesitas?
Si correr se ha convertido en tu estilo de vida, ¿qué crees que eventualmente le ocurre a tu sistema nervioso?
Vivimos en constante movimiento y muchas veces confundimos estar ocupadas con estar viviendo. Corremos hacia el próximo trabajo, hacia las próximas vacaciones, hacia una nueva relación, hacia una nueva ciudad, hacia un nuevo proyecto.
Pensamos: "Cuando llegue allí, voy a estar bien".
Pero llegamos y seguimos sintiendo ese vacío; lo sé porque yo también lo viví. Me pasaba de un lugar a otro pensando que eso era lo que necesitaba, cambiaba cosas, buscaba experiencias, intentaba llenar ese espacio que llevaba dentro y nada me llenaba; más bien, muchas veces regresaba más vacía que antes.
Hasta que un día entendí algo que cambió mi manera de verme y de vivir: no necesitaba tantos cambios, necesitaba uno. Necesitaba volver al centro, volver a mí, volver a casa, y esa casa no era un lugar físico, era mi corazón.
La escritura fue el puente que me ayudó a regresar. Cuando comencé a sentarme conmigo misma, aunque fueran unos minutos al día, empecé a escuchar cosas que el ruido de mi vida no me permitía escuchar.
Mis propios pensamientos.
Mis necesidades.
Mis deseos.
Mis silencios.
Mis verdades.
Y descubrí el poder de una pausa. Una pausa no para escapar de la vida, sino para regresar a ella de una manera diferente.
Por eso nació Conexión Consciente con Mi Chulo Ser.
Creé este Journal como una invitación, una invitación a detenerte, a respirar, a escribir, a escucharte, a preguntarte cosas que quizás hace mucho tiempo nadie te pregunta. Y quizás algunas de las preguntas se repitan a lo largo de sus páginas.
Pero hay algo maravilloso en eso: Tú no serás la misma cuando vuelvas a responderlas.
Porque mientras más te permites abrirte, mientras más te pierdes dentro de una pregunta, mientras más espacio te das para escuchar lo que verdaderamente ocurre dentro de ti, más te conoces.
Y cuando te conoces, tus deseos también cambian.
Lo que ayer parecía urgente quizás mañana ya no lo sea, lo que antes creías necesitar quizás deje de tener importancia y lo que realmente anhelabas puede aparecer en medio del silencio.
Eso es lo bonito de volver a ti. Quizás no necesitas correr hacia ese destino que tanto estás buscando, quizás necesitas caminar. Caminar sin prisa, disfrutar el aroma de un café, sentarte al sol, mirar por la ventana, escuchar una canción, escribir una página, respirar, estar.
Porque quizás la vida que estás tratando de alcanzar ya está ocurriendo frente a ti, y mientras corres hacia la próxima cosa, puedes estar perdiéndote esta. No importa la edad que tengas, no importa cuántas cosas sientas que todavía tienes que hacer, no importa cuántos sueños tengas pendientes.
Tu vida no está esperando a que llegues a algún lugar para comenzar; está sucediendo ahora. Y el tiempo no se acaba de la manera en que muchas veces creemos. La vida no es la que se va, la que se va eres tú.
Y quizás esa sea precisamente la razón para dejar de correr.
Para aprender a caminar, para disfrutar más, para vivir más despacio, para hacer espacio para ti, para regresar a casa, a tu corazón.
Ese es el lugar desde donde nace Conexión Consciente con Mi Chulo Ser. Desde mi propia experiencia, desde mis propias pausas, desde todo lo que aprendí cuando dejé de buscar afuera lo que necesitaba encontrar dentro.
Y mi mayor deseo es que este Journal pueda convertirse para ti en ese pequeño espacio del día donde puedas detenerte y decir: Aquí estoy, me escucho, me veo, estoy aquí conmigo.
Muy pronto podrás tenerlo en tus manos.
Lo creé para ti desde este momento tan especial que estoy viviendo y desde el deseo profundo de compartir contigo algo que para mí se ha convertido en una prioridad: volver a mí, una pausa a la vez.
Con amor,
Omayra





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